24 de nov. 2009

Vislumbres de la India

Aquests dies estic llegint Vislumbres de la India, d’Octavio Paz (Galaxia Gutemberg, 1997). Per molts és considerat el primer assaig modern escrit en español sobre la història, les religions, les institucions socials, l’art i el pensament indis.

Si seguiu el blog ja sabreu que m’encanta
Octavio Paz. Poder llegir el seu assaig sobre l’Índia estant a l’Índia és tot un luxe. Encara que l’assaig estigui escrit en prosa, Paz segueix essent per sobre de tot un poeta, i això es nota molt en el text.

Paz
va viure uns quants anys al subcontinent indi, treballant com ambaixador del seu país, Mèxic. He descobert coses interessants, com per exemple que va ser un bon amic de
Raimon Panikkar, que en aquella època també vivia a l’Índia. Veient els seus amics, les seves inquietuds i les seves lectures, ara entenc millor que Paz pogués escriure un llibre tan especial com El mono gramático, que ja vaig comentar en el seu moment.

Us copio un fragment que explica les primeres impressions de
Paz quan va arribar a Bombay el 1951.
[…] Bajé corriendo la escalera y me lancé a la ciudad. Afuera me esperaba una realidad insólita:
oleadas de calor, vastos edificios grises y rojos como los de un Londres victoriano crecidos entre las palmeras y los banianos como una pesadilla pertinaz, muros leprosos, anchas y hermosas avenidas, grandes árboles desconocidos, callejas malolientes,

torrentes de autos, ir y venir de gente, vacas esqueléticas sin dueño, mendigos, carros chirreantes tirados por bueyes abúlicos, ríos de bicicletas,

algún sobreviviente del British Raj de riguroso y raído traje blanco y paraguas negro,

otra vez un mendigo, cuatro santones semidesnudos pintarrajeados, manchas rojizas de betel en el pavimento,
batallas a claxonazos entre un taxi y un autobús polvoriento, más bicicletas, otras vacas y otro santón semidesnudo,

al cruzar una esquina, la aparición de una muchacha como una flor que se entreabre,

rachas de hedores, materias en descomposición, hálitos de perfumes frescos y puros,
puestecillos de vendedores de cocos y rebanadas de piña, vagos andrajosos sin oficio ni benificio, una banda de adolescentes como un tropel de venados,
mujeres de saris rojos, azules, amarillos, colores delirantes, unos solares y otros nocturnos, mujeres morenas de ajorcas en los tobillos y sandalias no para andar sobre el asfalto ardiente sino sobre un prado,

jardines públicos agobiados por el calor, monos en las cornisas de los edificios, mierda y jazmines, niños vagabundos,

un baniano, imagen de la lluvia como el cactus de la sequía, y adosada contra un muro una piedra embadurnada de pintura roja, a sus pies unas flores ajadas: la silueta del dios mono,

la risa de una jovencita esbelta como una vara de nardo, un leproso sentado bajo la estatua de un prócer parsi,
en la puerta de un tugurio, mirando con indiferencia a la gente, un anciano de rostro noble,

un eucalipto generoso en la desolación de un basurero, el enorme cartel en un lote baldío con la foto de una estrella de cine: luna llena sobre la terraza del sultán,
más muros decrépitos, paredes encaladas y sobre ellas consignas políticas escritas en caracteres rojos y negros incomprensibles para mí,

rejas doradas y negras de una villa lujosa con una insolente inscripción: Easy Money, otras rejas aún más lujosas que dejaban ver un jardín exuberante, en la puerta una inscripción dorada sobre mármol negro,

en el cielo, violentamente azul, en círculos o en zigzag, los vuelos de gavilanes y buitres, cuervos, cuervos, cuervos…


1 comentari:

Montserrat X. ha dit...

Quin blog més xulo! He sentit que el recomanaven x la radio... Abrasada!!!