26 de des. 2008

El camí de Galta

No recordo perquè vaig escollir El Mono Gramático (Seix Barral, 2001) d’entre l’extensa obra d’Octavio Paz. Vaig llegir-ne alguna ressenya fa molt de temps i el vaig afegir a la meva llista de llibres pendents.

El llibre ha estat una gran sorpresa per tancar el 2008. La primera sorpresa és que sense buscar-ho m’he trobat un llibre que parla en part de l’Índia, més concretament del camí de Galta, a prop de Jaipur. De fet el títol, fa referència a Hanuman, el déu mico del que ja he parlat algun cop en aquest blog. Segons la tradició, Hanuman és el novè autor de la gramàtica. La segona sorpresa és que no és poesia, sinó prosa, però tan poètica que si jo l’hagués de classificar no dubtaria ni un moment en considerar-ho poesia. La tercera sorpresa, les profundes reflexions de Paz al voltant de les relacions entre el llenguatge i la realitat fenomènica. Segurament, juntament amb el Llop estepari de Hesse, han estat les dues millors lectures del 2008.

En rares ocasions els textos de les contraportades fan justícia als llibres, però en aquest cas crec que resumeixen prou bé allò que el lector es trobarà:

A la vez vasta reflexión y poema en prosa, El Mono Gramático es una de las obras más importantes de Octavio Paz. Dos escenarios convergentes —el camino de Galta, en la India, y un jardín de Cambridge— son el punto de partida de una indagación en torno al sentido del lenguaje y sus relaciones con la realidad fenoménica, en torno al juego de secretas correspondencias entre idea y verbo, palabra y percepción, erotismo y conocimiento.

Los mitos cosmogónicos orientales y los arquetipos revelados en el arte romántico —Delacroix— o en el arte de los dementes —Richard Dadd— convergen ocultamente; el budismo tántrico, en cuanto experiencia mística de lo absoluto, se revela afín a la revelación poética. El fulgurante genio expresivo de Paz hace de El Mono Gramático una constelación de signos e imágenes, de presencias fonéticas y semánticas, que estalla con silencioso resplandor en el campo de batalla de la página en blanco.

Obro el llibre per una pàgina qualsevol (119), qualsevol paràgraf em serveix perquè veieu la prosa poètica d’aquest autor:

[…]

En el muro cuarteado de la terraza las manchas de humedad y los trazos de pintura roja, negra y azul inventan mapamundis imaginarios. Son las seis de la tarde. Alianza de las claridades y las sombras: pausa universal. Respiro: estoy en el centro de un tiempo redondo, pleno como una gota de sol. Siento que desde mi nacimiento y aun antes, un antes sin cuando, veo el baniano del ángulo de la explanada crecer y crecer (un milímetro cada año), multiplicar sus raíces aéreas, entrelazarlas, descender por ellas hasta la tierra, anclar, enraizar, afincarse, ascender de nuevo, bajar otra vez y así, durante siglos, avanzar entretejido entre sus ramas y raíces. El baniano es una araña que teje desde hace mil años su inacabable telaraña. Saberlo me produce una alegría inhumana: estoy plantado en esta hora com el baniano en los siglos. Sin embargo, el tiempo no se detiene: hace más de dos horas que Esplendor y yo cruzamos el gran arco del Portal, atravesamos la plaza desierta y ascendimos por la escalinata que lleva a esta terraza. El tiempo transcurre y no transcurre. Estas seis de la tarde son desde el origen las mismas seis de la tarde y, no obstante, los minutos suceden a los minutos con la regularidad acostumbrada. Estas seis de la tarde se acaban poco a poco pero cada minuto es traslúcido y a fuerza de transparencia se disuelve o se inmoviliza, cesa de fluir. Las seis de la tarde se resuelven en una inmovilización transparente, sin fondo y sin reverso: no hay nada detrás.

[…]

Em quedo amb ganes de llegir quelcom més d’Octavio Paz.


2 comentaris:

Cristina ha dit...

Molt interessant. No he llegit res de l´Octavio Paz. Ara m´ho estic plantejant. Espero que estiguis passant unes bones festes. Una abraçada!

Edu ha dit...

Gràcies Cristina!

Jo només n'havia llegit uns quants poemes, i la veritat és que aquest llibre ha valgut la pena. Tot i que no és un llibre gens fàcil.

Salut!